El pulso militar entre Estados Unidos y el gobierno de Nicolás Maduro subió de tono este jueves con un nuevo y provocador vuelo de demostración de fuerza en el Caribe.
Dos bombarderos estratégicos B-52H Stratofortress, pertenecientes a la Fuerza Aérea de Estados Unidos, realizaron un sobrevuelo a solo 70 kilómetros de la costa venezolana, dentro de la Región de Información de Vuelo (FIR) de Maiquetía, según confirmaron reportes de seguimiento aéreo.
Las aeronaves, identificadas con los códigos TITO41 y TITO42, son parte del arsenal nuclear estadounidense y están diseñadas para ejecutar misiones de largo alcance y alta capacidad destructiva.

El episodio marca una nueva escalada en la tensión militar entre Washington y Caracas, y se enmarca dentro de una serie de maniobras aéreas de alta visibilidad en las últimas semanas.
En menos de quince días, se han registrado tres aproximaciones significativas de bombarderos estadounidenses al espacio aéreo venezolano:
- El 27 de octubre, dos B-1B Lancer se aproximaron a 35 kilómetros de la costa, entre el estado Falcón y la isla de Margarita.
- El 23 de octubre, otro par de B-1B llegó a menos de 10 kilómetros del archipiélago de Los Testigos, en una de las incursiones más cercanas registradas en años.


La reiterada presencia de bombarderos estratégicos —especialmente los B-1B Lancer y B-52H, ambos capaces de portar misiles de crucero de precisión y armamento nuclear— ha sido interpretada como una advertencia directa de poderío militar en medio del deterioro de las relaciones entre ambos países.
Analistas consultados sostienen que estos vuelos forman parte de un mensaje geopolítico enmarcado en la creciente actividad militar de Estados Unidos en el Caribe y el Atlántico occidental, coincidiendo con ejercicios conjuntos en la región y el aumento de la presencia naval en aguas internacionales próximas a Venezuela.
El gobierno venezolano no ha emitido todavía un pronunciamiento oficial, pero fuentes militares aseguran que los sistemas de defensa aérea del país se mantienen en alerta ante la proximidad de aeronaves extranjeras de combate.
ARAGUA PRESS