La señora Carmen Teresa Navas, de 83 años de edad, falleció este domingo 17 de mayo de 2026, cerrando uno de los capítulos más conmovedores en la historia reciente de la defensa de los derechos humanos en el país. Navas era madre del fallecido preso político Víctor Hugo Quero, cuyo caso se convirtió en un símbolo de las denuncias de abusos estatales.
La noticia del deceso fue confirmada por el periodista Rafael Hernández Marcano, quien junto a la comunicadora Maryorin Méndez y su hija Desireé Quero, acompañaron a Navas en sus últimos momentos. Méndez detalló que, tras presentar malestares el sábado, Navas fue evaluada en un centro de salud donde sus signos resultaron estables, pero manifestó su deseo de regresar a casa, donde finalmente se apagó su vida.
Una búsqueda de 16 meses en la clandestinidad
La historia de Carmen Navas conmovió a la opinión pública debido a la persistencia que demostró tras la detención de su hijo, ocurrida el 1 de enero de 2025 en las adyacencias de Plaza Venezuela, en Caracas, bajo acusaciones de terrorismo y traición a la patria:
- Desaparición prolongada: Tras el arresto, Víctor Hugo Quero permaneció en condición de desaparición forzada durante meses, lo que llevó a su madre a recorrer múltiples recintos penitenciarios en su búsqueda.
- Negación de información: Navas denunció en reiteradas oportunidades que en los centros de reclusión, particularmente en el penal de El Rodeo, las autoridades le negaron sistemáticamente cualquier información sobre el paradero o estado de su vástago.
- Activismo ciudadano: A pesar de su avanzada edad, la octogenaria se integró activamente a las protestas civiles que exigen una amnistía general para los detenidos por motivos políticos en el país.
El trágico desenlace del caso Quero
La verdad sobre el destino de Quero salió a la luz hace pocas semanas tras la reconfiguración del panorama político nacional. El Ministerio de Asuntos Penitenciarios emitió un comunicado oficial donde reconoció que el ciudadano había fallecido en julio de 2025 —apenas seis meses después de su captura— a causa de una presunta insuficiencia respiratoria.
Debido al ocultamiento del deceso por parte de las autoridades, Carmen Navas tuvo que presenciar la semana pasada las labores de exhumación del cadáver de su hijo, el cual había sido sepultado de forma clandestina hacía nueve meses sin el consentimiento ni conocimiento de sus familiares. La agudeza de este caso ha levantado profundas críticas en la sociedad civil, mientras que el gabinete de la presidenta Delcy Rodríguez ha guardado estricto silencio institucional sobre el suceso.
«Me mataron a mi hijo; nunca me dejaron verlo. El dolor de una madre no lo supera nadie», habrían sido las últimas declaraciones públicas de Navas tras conocer el destino de su hijo.
ARAGUA PRESS / Con información de agencias, El Nacional, El País