En una reveladora entrevista concedida al diario español El País este martes 31 de marzo de 2026, el exenviado especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, lanzó duras críticas contra el giro pragmático que ha tomado la administración de Donald Trump en su segundo mandato. Según el diplomático, el foco de la Casa Blanca ha mutado de una búsqueda de libertad política a un marcado interés energético.
“En el primer mandato queríamos sustituir al régimen por una democracia. En este segundo, Trump parece mucho más interesado en el petróleo que en el cambio político”, sentenció Abrams, evidenciando una fractura en la visión que Washington sostuvo durante años sobre el caso venezolano.
¿Petróleo por encima de elecciones?
Para Abrams, la prioridad actual de Washington se centra en la estabilidad comercial y el flujo de hidrocarburos, desplazando la «transición democrática» a un segundo plano. Este análisis coincide con la reciente fase de «tutelaje» y la reactivación de operaciones de petroleras estadounidenses en suelo nacional tras la intervención de enero.
El exfuncionario identificó dos puntos clave de tensión en la política exterior estadounidense:
- La estrategia del chavismo: Abrams sugiere que el sector oficialista busca «estirar» el tiempo hasta el final del mandato (tres años más) para evitar eventos electorales inmediatos.
- El factor Marco Rubio: A diferencia de Trump, Abrams cree que el Secretario de Estado, Marco Rubio, sí mantiene la convicción de que debe haber avances reales hacia la democracia y elecciones, posiblemente para el año 2027.
Divergencias en el gabinete de Trump
La postura de Abrams pone de relieve una posible discrepancia interna en Washington. Mientras que Rubio ha declarado recientemente que es necesaria una «transición completa» para atraer inversiones, el análisis de Abrams sugiere que, para la oficina oval, los acuerdos energéticos podrían ser suficientes para declarar el éxito de su gestión en Venezuela.
Esta dicotomía entre «Realpolitik» energética y «Diplomacia democrática» marca el debate sobre el futuro inmediato del país, especialmente tras la reapertura de la Embajada de EE. UU. en Caracas este lunes.
«Antes el fin era una transición democrática, ahora no tengo tan claro que ese siga siendo el fin», concluyó el exenviado especial.
ARAGUA PRESS