La esperada reunión presidencial entre la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, fue suspendida de forma inesperada este jueves 12 de marzo. El encuentro, que debía realizarse mañana viernes en el puente internacional Atanasio Girardot (Tienditas), representaba el primer acercamiento formal entre ambos gobiernos en la era post-Maduro.
De acuerdo con reportes de medios colombianos, la decisión de cancelar la cita provino directamente de la administración venezolana, alegando «motivos de seguridad». La notificación unilateral se produjo cuando Colombia ya tenía desplegado un robusto dispositivo militar y logístico en la zona fronteriza de Cúcuta y Villa del Rosario.
Especulaciones y desmontaje logístico
Las autoridades neogranadinas confirmaron la suspensión y procedieron de inmediato a desmontar las estructuras y escenarios preparados para el evento. Hasta el momento, el Palacio de Miraflores no ha ofrecido detalles específicos sobre los riesgos que motivaron la medida, lo que ha desatado diversas especulaciones en el ámbito diplomático regional.
La agenda bilateral prevista era de alta prioridad e incluía puntos críticos para ambos países:
- Cooperación energética: Negociaciones para la importación de gas venezolano hacia Colombia.
- Seguridad binacional: Estrategias conjuntas contra el narcotráfico y grupos armados irregulares.
- Reactivación económica: Fortalecimiento del comercio transfronterizo tras años de cierres y tensiones.
Un debut internacional postergado
Este encuentro marcaba el debut internacional de Delcy Rodríguez en su día 67 de gestión interina. Para analistas políticos, la suspensión representa un tropiezo en el relanzamiento de las relaciones colombo-venezolanas, especialmente tras el reciente reconocimiento de Washington a la administración de Rodríguez y la normalización de lazos con el gobierno de Donald Trump.
Por ahora, ninguna de las cancillerías ha asomado una fecha tentativa para reprogramar el diálogo, mientras la frontera recobra su flujo habitual tras el levantamiento de las restricciones temporales.
«La seguridad de los mandatarios es prioridad, pero la cancelación abrupta deja interrogantes sobre la estabilidad de la agenda energética regional», señalaron fuentes diplomáticas en Bogotá.
ARAGUA PRESS