En un análisis exhaustivo sobre la coyuntura actual del país, el abogado constitucionalista, Eduardo Caballero, señaló que Venezuela se encuentra en un momento político inédito, donde la recuperación de las cifras macroeconómicas debe traducirse urgentemente en bienestar social para evitar que el cambio sea percibido solo como un «espejismo estadístico».
Como defensor de los DDHH, Caballero inició su pronunciamiento destacando que cualquier cambio de actitud discursiva por parte del Ejecutivo debe estar respaldado por hechos concretos en materia de libertades. “Hay gente que todavía está presa; todavía hay muchos presos políticos en el país que ojalá logren salir absolutamente todos”, afirmó el jurista.
Para Caballero, la verdadera estabilidad democrática comienza con el respeto pleno a las garantías constitucionales y la liberación de quienes están privados de libertad por motivos políticos.
El Retorno de los Ingresos y el Lastre de la Corrupción
Desde una perspectiva técnica, el abogado fue enfático al señalar que la crisis de ingresos que azotó al país tiene raíces profundas en la gestión pública “Venezuela no tiene ingreso, ahorita es que los está viendo después de tantos años por culpa de la corrupción”, denunció.

Caballero explicó que, aunque se observa un alivio con el incremento de la producción petrolera, alcanzando cifras cercanas al millón de barriles diarios en marzo, el Estado tiene la obligación constitucional de garantizar que esos recursos lleguen al ciudadano “Todo funciona con números, no política, y lamentablemente Venezuela estuvo en números rojos por muchas situaciones; ahorita es que apenas le está empezando el alivio, porque hay ingresos de nuevo”, sentenció el dirigente.
El Desafío del Comercio y la Cultura Empresarial
Al abordar el tema económico y la inversión, Caballero analizó la dinámica del mercado interno con una visión crítica sobre la competitividad. “Aquí en Venezuela la mayoría de los comercios son de extranjeros; hay mucha inversión, el venezolano es el que fracasa, por su cultura, porque se ha acostumbrado a las dadivas», señaló, haciendo un llamado a revisar los modelos de emprendimiento local frente a la sólida inversión extranjera que está ocupando los espacios comerciales del país.
Según el jurista, es necesario un cambio cultural y estructural para que el empresario nacional pueda ser protagonista de la recuperación.
Más allá de la subsistencia: Salud y Recreación
Para Eduardo Caballero, el concepto de «estabilidad» que manejan algunos sectores internacionales y el gobierno es insuficiente. “La estabilidad que yo quiero es que la gente se sienta resguardada y respaldada por un gobierno que la representa”, explicó.
El abogado insistió en que el compromiso con el trabajador no debe limitarse a la alimentación. “La gente come, sí, es verdad, pero también se baña, se viste, va al dentista, al oftalmólogo, al médico, toma medicina y necesita recreación. No se trata aquí de garantizarle nada más un plato de comida a la clase trabajadora, se trata de garantizarle un nivel de vida mínimamente aceptable”.
Un Momento Político Inédito
Finalmente, Caballero concluyó que Venezuela atraviesa una experiencia única en América Latina, un escenario sin precedentes que exige que el «nuevo momento político» sea percibido por el ciudadano de manera directa. Mientras el venezolano común no sienta el impacto del flujo de caja en su calidad de vida y en el respeto a sus derechos, el país seguirá, en palabras del abogado, «entrampado» en una transición que no termina de materializarse para las mayorías.
ARAGUA PRESS