*** Economistas alertan sobre el riesgo de una nueva espiral hiperinflacionaria ante la escasez de divisas y la emisión monetaria sin respaldo
El bolívar atraviesa una de sus etapas más críticas en los últimos años. De acuerdo con cifras oficiales y estimaciones privadas, la moneda nacional ha perdido más del 250% de su valor entre enero y septiembre de 2025, al pasar de 52 bolívares por dólar a finales de 2024 a los niveles actuales del mercado cambiario (Bs. 195,24 por dólar para el lunes 13-10-25).
El economista José Guerra atribuye esta “macrodevaluación” a una combinación de factores: escasez de divisas, emisión monetaria sin respaldo y expectativas negativas sobre la economía nacional. A esto se suman las sanciones internacionales y una caída de 11% en los ingresos petroleros, según el más reciente informe de Ecoanalítica.
Más dinero en circulación, menos poder de compra
Datos del Banco Central de Venezuela (BCV) revelan que entre el 27 de diciembre de 2024 y el 26 de septiembre de 2025, la liquidez monetaria aumentó en 303,38 millardos de bolívares, lo que representa una variación de 173,32%. En términos simples: hay mucho más dinero circulando, pero con menor valor real.
Este exceso de bolívares en la economía, sin respaldo productivo ni suficiente entrada de divisas, acelera la pérdida del poder adquisitivo y presiona los precios al alza.
Inflación y deterioro del salario
El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) proyecta una inflación acumulada entre 200% y 300% para finales de 2025, en un contexto donde más del 70% de las transacciones del país se realizan en dólares.
La canasta básica familiar, según estudios privados, supera los 500 dólares (alrededor de 95.000 bolívares), cifra inalcanzable para la mayoría de los hogares. Mientras tanto, el salario mínimo integral —incluyendo bonos— equivale a menos de un dólar mensual, cubriendo apenas el 10% de las necesidades básicas.
Riesgo de una nueva hiperinflación
El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB prevé para este año una inflación cercana al 220% y una contracción del PIB de 2%, describiendo el panorama como una “tormenta perfecta”.
Por su parte, Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, advirtió que “sin acceso sostenido a divisas, la hiperinflación sigue siendo un riesgo latente”.
En medio de esta situación, los venezolanos enfrentan una cotidianidad marcada por la volatilidad del tipo de cambio, precios que cambian a diario y un salario que, en términos reales, pierde valor incluso antes de llegar al bolsillo.
ARAGUA PRESS