Este domingo 21 de diciembre, el Gobierno de Estados Unidos interceptó un nuevo buque petrolero cerca de las costas de Venezuela, lo que representa la tercera operación de este tipo en menos de diez días, como parte de las acciones contra embarcaciones sancionadas que se dirigen hacia puertos venezolanos.
De acuerdo con la información difundida, la operación fue ejecutada por la Guardia Costera estadounidense en aguas internacionales y responde a una orden directa del presidente Donald Trump de reforzar el cerco sobre los buques vinculados al transporte de crudo venezolano.
El buque interceptado fue identificado como Bella 1, navegaba bajo bandera de Panamá y figuraba en la lista de embarcaciones sancionadas por Estados Unidos. Al momento de la intercepción se dirigía hacia puertos venezolanos con la intención de cargar petróleo.
Esta acción se suma a la reciente intercepción del superpetrolero Centuries, registrada durante la madrugada del sábado 20 de diciembre, así como al abordaje del buque Skipper ocurrido el pasado 10 de diciembre. Según las autoridades estadounidenses, estas operaciones forman parte de la estrategia para frenar la evasión de sanciones petroleras.
Funcionarios de Estados Unidos sostienen que estas embarcaciones forman parte de una flota utilizada para eludir las restricciones impuestas al comercio petrolero venezolano, mientras que analistas advierten que estas medidas podrían impactar de manera directa en las exportaciones de crudo del país.
Por su parte, el Gobierno venezolano ha denunciado en ocasiones anteriores este tipo de acciones como violaciones al derecho internacional, calificándolas como actos de agresión económica y piratería en aguas cercanas a su territorio.
ARAGUA PRESS / FOTO CORTESÍA