*** Ciudadanos recurren a productos 2 en 1 y sustitutos más baratos para no renunciar al aseo, considerado vital para la salud y la dignidad
En Venezuela, la higiene personal dejó de ser una costumbre cotidiana para convertirse en un desafío económico que golpea a miles de familias. Entre la inflación y los bajos salarios, un kit básico de aseo puede costar entre 14 y 20 dólares, lo que obliga a muchos ciudadanos a reducir compras o buscar alternativas más económicas para no descuidar su salud y presentación.
En los pasillos de farmacias y mercados populares, cada etiqueta es motivo de cálculo. Jabones, champús, desodorantes o pasta dental se han transformado en productos de difícil acceso, considerados por muchos como “bienes de lujo”. Aun así, la mayoría intenta mantener su rutina de limpieza, aunque implique hacer sacrificios.






“Hace años podía comprar todo lo necesario: champú, crema, desodorante, hasta esmalte. Hoy apenas me alcanza para lo básico”, relató una mujer consultada en una farmacia de Caracas, quien pidió mantener su nombre en reserva por motivos de seguridad. Ella calcula que debe destinar entre 40 y 50 dólares al mes solo para productos de uso personal.
Otro consultado, trabajador del sector mensajería, explicó que ha debido sustituir artículos tradicionales por opciones más baratas. “Ahora me baño con jabón azul, lo pico en tres y me dura más. La crema de afeitar la cambié por jabón, porque una espuma cuesta hasta ocho dólares. Son cosas básicas, pero ya no se pueden comprar como antes”, expresó.
También entre los jóvenes la situación pesa. Una estudiante de bachillerato contó que usa parte de sus ahorros para costear productos específicos para el cuidado de su piel. “A veces dejo de comer en el liceo para poder comprar mi jabón facial, que cuesta 15 dólares. No lo hago por vanidad, sino por salud”, explicó la adolescente, quien igualmente solicitó mantener el anonimato.
Un costo que supera al salario mínimo
Según datos de la organización Logística Humanitaria, un kit básico de higiene —que incluye jabón, champú, desodorante, cepillo dental, hojilla, toallas sanitarias, papel higiénico y jabón para ropa— tiene un costo promedio de 14 dólares, equivalentes a más de 14 salarios mínimos vigentes en el país.
Aunque el ingreso mínimo integral se ubica actualmente en 160 dólares mensuales, ese monto no cubre las necesidades de una familia promedio. De acuerdo con la firma Ecoanalítica, se requieren al menos 1.100 dólares mensuales para costear la canasta básica familiar, que incluye alimentación, higiene, vestido y servicios básicos.
Aseo como necesidad, no como lujo
Los ciudadanos consultados coinciden en que el aseo no puede considerarse un gasto prescindible. “Lo poco que gano se va en comida, medicinas y productos de higiene. No son lujos, son necesidades que no se pueden negociar”, afirmó otro entrevistado.
A pesar de las dificultades, la mayoría insiste en mantener su rutina diaria, adaptándose a los precios y escogiendo marcas nacionales o productos combinados 2 en 1.
Mientras tanto, la búsqueda de alternativas y el cálculo constante en cada compra se han vuelto parte del día a día de los venezolanos, quienes aspiran a que la estabilidad económica les devuelva algo tan elemental como la posibilidad de mantenerse limpios sin tener que hacer sacrificios.
Esta nota incluye testimonios obtenidos bajo condición de anonimato. Las identidades de las personas entrevistadas fueron protegidas por motivos de seguridad.
Aragua Press con información de Crónica Uno