La tarde del jueves, el barrio 23 de Enero de Maracay fue escenario de un trágico suceso que dejó a la comunidad en shock. Miguel Depool perdió la vida a manos de su propio hijo, Darwin Depool, en un ataque que se desató en el interior de su vivienda, ubicada en la calle Valencia.

Según testigos, la tragedia comenzó con una acalorada discusión entre ambos, aunque las razones detrás del conflicto permanecen en la penumbra. Lo que inició como un intercambio verbal se tornó en una brutal agresión. Darwin, en un arrebato de furia, golpeó a su padre repetidamente y lo hirió con un objeto contundente, aparentemente un tubo.
Los gritos desgarradores de Miguel resonaron en el vecindario, alertando a los vecinos que, preocupados, se apresuraron a llamar a familiares y autoridades policiales. La situación se tornó crítica rápidamente.
Darwin, consciente de la gravedad de sus acciones, intentó escapar saltando la pared trasera de la casa. Sin embargo, su fuga fue corta; funcionarios de seguridad lo interceptaron y lo detuvieron antes de que pudiera desaparecer.
Miguel Depool fue trasladado de urgencia a un centro de salud cercano, pero su estado era crítico. A pesar de los esfuerzos médicos, falleció debido a las severas lesiones sufridas en el rostro y la cabeza.
Una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) llegó al lugar del crimen para iniciar las indagaciones pertinentes y esclarecer los detalles de este desgarrador episodio. El cuerpo de Miguel fue enviado a la morgue de Caña de Azúcar para la realización de la autopsia correspondiente.
SALA DE REDACCIÓN ARAGUA PRESS / RA