Tras intensas jornadas de experticias científicas y reconocimiento antropológico, las autoridades forenses de la entidad lograron determinar la identidad del joven localizado sin vida el pasado sábado en el municipio Santiago Mariño. Mediante la declaración formal de sus allegados, minuciosas comparaciones fotográficas y los correspondientes estudios forenses, la víctima quedó identificada de forma oficial como José Antonio Fernández Baloa, de 17 años de edad.
El dantesco hallazgo ha generado una honda consternación en los habitantes de la parroquia Pedro José Arévalo Aponte. Fueron los transeúntes que se desplazaban en horas de la noche por la avenida principal de Rosario de Paya quienes se toparon con el cuerpo inerte depositado en plena vía pública, procediendo a dar aviso inmediato a los cuadrantes de seguridad ciudadana de la localidad.
Falta de documentación y la zona de liberación
Al momento en que los cuerpos policiales acordonaron el sitio, el adolescente no portaba su cédula de identidad ni ningún otro tipo de acreditación que facilitara su filiación inmediata en los registros estatales. Comisiones adscritas a la División de Investigaciones de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) asumieron de inmediato el control de la escena para ejecutar el levantamiento del cadáver y colectar las primeras evidencias de interés criminalístico.
De acuerdo con los resultados derivados de la necropsia de ley, el jovencito fue objeto de una violencia extrema, determinándose que la causa médica de la muerte fue por estrangulamiento. Las hipótesis iniciales manejadas por los sabuesos de la policía científica apuntan a que el crimen organizado podría estar vinculado al hecho bajo la modalidad de un presunto acto de venganza o ajuste de cuentas. Los investigadores presumen que el asesinato se ejecutó en una jurisdicción vecina y que los homicidas utilizaron el sector de Rosario de Paya como «zona de liberación», aprovechando la densa oscuridad y la falta de alumbrado para abandonar el cuerpo y desorientar las trazas geográficas del Cicpc.
Sabuesos del Cicpc tras la pista de los homicidas
Actualmente, las comisiones de la policía científica orientan la fase activa de las pesquisas a identificar la autoría material del homicidio y precisar los últimos movimientos de la víctima antes de su deceso. El propósito medular de las comisiones es esclarecer el móvil exacto que rodea este hecho de sangre que hoy enluta a una familia de la región en este mes de julio de 2026, mientras que los voceros comunales de la zona exigen a los organismos del Estado incrementar el patrullaje preventivo y claman por justicia ante la muerte del menor.
«Se presume que el hecho de sangre ocurrió en otra jurisdicción y que los homicidas utilizaron el sector como zona de liberación para abandonar el cuerpo aprovechando la oscuridad de la noche», señalaron fuentes vinculadas a la investigación policial.
Reporte: Sucesos Aragua / Cicpc Delegación Municipal Maracay / Forenses
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