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La comunidad educativa de la Unidad Educativa Estadal “Florinda Galíndez de Escorche”, ubicada en Palo Negro, municipio Libertador, se encuentra en estado de alerta y profunda indignación tras la denuncia de un presunto abuso sexual ocurrido el pasado jueves, donde un menor de 9 años supuestamente fue agredido en el baño del plantel por un adolescente que no forma parte de la institución.
En respuesta a este grave incidente, se llevó a cabo una asamblea de padres y representantes en las instalaciones de la escuela, en la que participaron la defensora delegada del estado, Irene Sanpedro, junto a representantes de cuerpos de seguridad y numerosos padres preocupados por la seguridad de sus hijos. Durante el encuentro, los asistentes intercambiaron información y expresaron su descontento ante la falta de respuestas adecuadas por parte de las autoridades educativas.

Dada la gravedad del presunto incidente se llevó a cabo una asamblea de padres y representantes en las instalaciones de la escuela
“Estamos aplicando el debido proceso con respecto a la vulneración de derechos en unos estudiantes de 9 años y 12 años. Todos los organismos del Estado estamos abocados en resolver esta situación para proteger el interés superior de nuestros niños en el sistema educativo”, afirmó Tania Gaviria, encargada de la Coordinación de Desarrollo y Protección Estudiantil a nivel estatal.
Según relatos de Naiker López, una de los representantes presentes en la asamblea, el menor agredido se acercó a los directivos de la escuela inmediatamente después del incidente, describiendo cómo otro alumno lo atacó en el baño. Sin embargo, según López, la respuesta por parte de la administración escolar fue insuficiente, lo que llevó al niño a contarles a sus padres al llegar a casa. El agresor, se ha informado, es un adolescente que asiste a un liceo cercano y que frecuentemente se acerca a la escuela debido a que su madre trabaja allí como docente.

Los padres manifestaron que este no es un caso aislado. “Es algo que viene sucediendo desde hace mucho tiempo; luego de que todo se ha hecho público es que nos enteramos que hay más afectados”, denunciaron, exigiendo acciones contundentes para garantizar la seguridad de todos los estudiantes.
Ante esta situación alarmante, los padres y representantes han hecho un llamado urgente a las autoridades nacionales y regionales para que se tomen medidas efectivas que aseguren no solo justicia para el menor agredido, sino también un entorno seguro para todos los niños que asisten a la institución. La comunidad educativa espera respuestas rápidas y efectivas que demuestren un compromiso real con la protección de los derechos infantiles y la erradicación de la violencia en las escuelas.
SALA DE REDACCIÓN ARAGUA PRESS / FOTOS CORTESÍA DE EL SIGLO