En Lagunillas, estado Zulia, una madre fue detenida tras ser acusada de infligir un castigo extremo a su hija de siete años. Rosmary Varela Barrientos, de 48 años, fue apresada el pasado 31 de marzo después de que educadores de la escuela donde estudia la menor notificaran a las autoridades sobre las graves lesiones que presentaba la niña.
Según el informe policial, Varela sometió a su hija a un acto de violencia inusitado al colocar su mano izquierda sobre una estufa encendida, provocando quemaduras severas. Esta acción brutal fue realizada como «castigo» de la madre hacia su hija, por haberle revisado el celular. La intervención de un equipo médico del Hospital Pedro García Clara reveló además que la menor tenía hematomas en el brazo y la pierna, lo que sugiere un patrón de maltrato físico.
La situación se desencadenó cuando la niña fue llevada al plantel educativo ubicado en la Av. 34 entre carretera “N” y calle Miranda, donde los docentes, alarmados por las heridas, decidieron alertar a las autoridades. La Unidad Especial de Niños, Niñas y Adolescentes (UENNA) del Servicio de Investigación Penal de PoliLagunillas actuó rápidamente, procediendo a la aprehensión de Varela por el presunto delito de trato cruel.
La madre fue presentada ante la Fiscalía Cuadragésima Tercero del Ministerio Público, extensión Cabimas, donde se le imputan serias acusaciones que podrían acarrear severas consecuencias legales.
SALA DE REDACCIÓN ARAGUA PRESS