***Los muchachos fueron abordados por el presidente Nicolás Maduro y viajaron para un proceso de rehabilitación de casi 100 días
Con profunda alegría, amor y satisfacción por continuar transformando vidas, el Ministerio del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno dio la bienvenida a los tres jóvenes abordados en la calle por el presidente Nicolás Maduro Moros, quienes cumplieron un proceso de rehabilitación contra las adicciones, llevado a cabo en la República de Cuba por un periodo de casi 100 días.
En el marco del Convenio de Salud Cuba-Venezuela, el 11 de diciembre inició el cambio de destino de Framer Solórzano, Juander Torres y Jonkeiber Parra, para regresar a casa renovados y dispuestos a construir un futuro grande para ellos.







En el Centro El Quiqué en Holguín, estos jóvenes tuvieron una serie de actividades médicas, terapéuticas y deportivas como yoga, gimnasio, relajación y terapias individuales, en el marco de su recuperación.
Desde la sede del Palacio Blanco de Miraflores, la directora general del Despacho de la Presidencia, Agatha Cocozzelli, recibió a los muchachos, en compañía del Viceministro para la Suprema Felicidad Social del Pueblo, CA José Mendoza Rodríguez; el Viceministro de Asuntos para la Paz, Emilio Feriozzi; el jefe del Convenio Cuba-Venezuela, Jhonny Ramos, y las felices madres que nuevamente abrazaron a sus hijos.
En medio del encuentro, los jóvenes expresaron que los trataron bien y que el proceso les permitió cambiar sus pensamientos y la forma en que tenían de ver la vida.
Sobre lo experimentado en Cuba, Framer destacó que «fue maravilloso, me enseñaron herramientas para vivir una vida mejor (…) la idea es no volver a caer en eso, sino ayudar a mi familia y echar para adelante».
Igualmente, Juander acentuó que aprendió muchas cosas y que se dio cuenta de que «la droga no es vida, hace daño (…) yo me quería venir a la mitad del camino, pero luego seguí y ahora quiero practicar mi deporte del baloncesto y trabajar».
El viceministro Mendoza Rodríguez les manifestó que vean esto como una buena experiencia, resaltando la importancia de que sean multiplicadores y lleven ese mensaje de prevención: «no solo es atacar la consecuencia, sino ser agentes preventivos».
Luego del recibimiento, cada uno, junto a sus madres, fue trasladado por la Brigada de la Esperanza de la Fundación Misión Negra Hipólita a sus hogares, a reencontrarse con sus demás seres queridos.
Prensa VMSFSP