En un discurso del Estado de la Unión que pasará a la historia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sacudió el escenario político global al confirmar el fin del gobierno de Nicolás Maduro. El mandatario estadounidense informó oficialmente que Maduro fue capturado y trasladado a territorio norteamericano para enfrentar procesos ante la justicia federal.
Trump calificó esta acción como una «victoria absoluta para la seguridad de Estados Unidos» y anunció que su administración ya coordina esfuerzos con el nuevo liderazgo en Caracas, encabezado por Delcy Rodríguez, con el fin de establecer acuerdos bilaterales que generen beneficios económicos mutuos.
El encuentro con Enrique Márquez
Uno de los momentos de mayor emotividad ocurrió cuando el presidente presentó la historia de Alejandro González, un joven de familia venezolana invitado al palco de honor. Trump relató el cautiverio de su tío, el dirigente Enrique Márquez, quien tras postularse a la presidencia fue recluido en una prisión de Caracas.

Como parte de los nuevos acuerdos alcanzados, Trump anunció el cierre de centros de reclusión emblemáticos y la liberación masiva de presos políticos. Para sorpresa del Congreso, el presidente invitó al estrado al propio Enrique Márquez, quien acababa de arribar a los Estados Unidos.
Un mensaje de libertad
«Lo hemos traído para celebrar su libertad contigo en persona, así que por favor, baja», expresó Trump mientras Márquez descendía entre ovaciones para abrazar a su sobrino ante las cámaras de todo el mundo.
Este gesto simboliza el inicio de una nueva etapa diplomática entre Washington y Caracas, marcada por el desmantelamiento de las antiguas estructuras de persecución y la apertura de un canal directo de cooperación económica y política que promete transformar la región en este 2026.
La liberación de Márquez y de centenas de detenidos políticos marca el punto de inflexión definitivo en la transición venezolana bajo el respaldo de la Casa Blanca.
AGENCIAS