El USS Gerald R. Ford, considerado el portaaviones más moderno y poderoso de la Armada de Estados Unidos, fue avistado este martes mientras cruzaba el Estrecho de Gibraltar, iniciando su tránsito hacia el mar Caribe, donde se unirá a la más reciente ofensiva militar ordenada por el presidente Donald Trump en el hemisferio occidental.
El imponente navío, acompañado por el destructor USS Bainbridge, dejó atrás las aguas del Mar de Alborán y se dirige hacia el área de operaciones del Comando Sur (Southcom), la instancia del Pentágono responsable de las acciones militares estadounidenses en América Latina y el Caribe.
Fuentes de defensa consultadas por medios internacionales señalaron que la incorporación del Gerald R. Ford refuerza un amplio despliegue naval que ya cuenta con destructores, submarinos y aeronaves de combate, conformando una de las mayores concentraciones de poder naval estadounidense en la región en los últimos años.
El operativo, enmarcado bajo la bandera de una nueva fase de la llamada “guerra antidrogas” contra organizaciones consideradas narcoterroristas, ha generado preocupación en distintos sectores diplomáticos, que interpretan este movimiento como un factor de escalada en las tensiones regionales.
El USS Gerald R. Ford, con una eslora de más de 330 metros y capacidad para transportar cerca de 75 aeronaves, representa la nueva generación de superportaaviones nucleares estadounidenses, diseñado para operaciones de alta intensidad y proyección de fuerza global.
Aunque el Departamento de Defensa no ha precisado los detalles del despliegue, su sola presencia en aguas caribeñas reaviva el debate sobre la creciente militarización del hemisferio y los riesgos de incidentes en un entorno ya marcado por tensiones políticas y estratégicas.
ARAGUA PRESS