*** Frente al incremento de la ansiedad y el insomnio provocado por el reciente doblete sísmico en el país, la especialista insta a propiciar espacios de catarsis y evitar la automedicación
Tras el impacto de dos terremotos consecutivos que cambiaron en cuestión de minutos la vida de muchos venezolanos, la población se encuentra entrando en una «fase de reparación, rehabilitación o restauración». Así lo sostuvo la psicóloga clínica Liliana Ramírez (F.P.V. 14.842), quien advirtió sobre el aumento de cuadros de ansiedad, angustia, tristeza y un mayor riesgo de depresión tanto en adultos como en niños.
De acuerdo con la especialista, el estrés postraumático y el insomnio que se registran actualmente están vinculados no solo al momento del evento telúrico, sino a los acontecimientos posteriores a la vivencia. Ramírez precisó que el agotamiento físico y mental, sumado a la imposibilidad de conciliar el sueño, responde a un mecanismo biológico, psicológico y neurológico de hipervigilancia, en el que el cerebro mantiene al organismo en tensión constante.
«Si la persona se preocupa por no dormir y siente que se puede enfermar, el insomnio se empeora», afirmó la especialista, enfatizando que el problema de fondo radica en el exceso de alerta corporal y no en una simple falta de sueño.
La importancia de la catarsis emocional
Ramírez hizo hincapié en la necesidad urgente de abrir espacios de catarsis donde las personas puedan abordar sus emociones y conversar abiertamente sobre cómo experimentaron el fuerte doblete sísmico. Explicó que hablar de lo sucedido permite drenar la vivencia y evita la represión de sentimientos, un paso crucial para quienes sufrieron la pérdida de familiares o experimentaron estados de extrema vulnerabilidad.
Recomendaciones para recuperar la salud mental y el descanso

Psicóloga clínica Liliana Ramírez (F.P.V. 14.842)
Para gestionar la carga física de la ansiedad y favorecer el proceso de recuperación, la psicóloga clínica compartió las siguientes pautas de abordaje:
- Evitar la automedicación: Comprender que la alteración del sueño surge de un estado de hipervigilancia y no de un déficit de sueño aislado.
- Desconexión digital: Alejarse de las pantallas antes de dormir resulta una medida válida que contribuye directamente al bienestar mental.
- Técnicas de relajación: Realizar ejercicios de respiración o meditación para liberar la tensión acumulada antes de acostarse.
- Hábitos de descanso: Suspender el consumo de cafeína, refrescos y tabaco en las horas previas al sueño.
- Atención profesional oportuna: Acudir a consulta psicológica a tiempo para prevenir que el impacto traumático se prolongue en el tiempo.
ARAGUA PRESS || Reporte: Luis Chunga / Ritcher Antúnez CNP 26063