El entramado judicial del caso «Pdvsa-Cripto» sumó un nuevo y escandaloso capítulo en los tribunales del país. Durante la tercera audiencia del juicio celebrada este lunes 25 de mayo de 2026 en el Palacio de Justicia, el empresario Samark López denunció públicamente que el exfiscal general, Tarek William Saab, lo presionó de forma sistemática para grabar videos incriminatorios sobre una presunta conspiración contra Nicolás Maduro.
De acuerdo con los testimonios recabados en la sala y difundidos por el exfiscal Zair Mundaray, la declaración de López provocó un tenso silencio en el recinto al revelar que el principal objetivo de estas grabaciones forzadas era involucrar al actual ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello.
Una falsa narrativa de golpe de Estado y extorsión
Según lo expuesto por el procesado —señalado por los cuerpos de seguridad como presunto operador financiero de Tareck El Aissami—, la estrategia diseñada desde el antiguo Ministerio Público perseguía fines de control político y chantaje financiero:
- El plan contra Cabello: López afirmó que se le exigió declarar falsamente que Diosdado Cabello se encontraba recabando dinero y comprando voluntades con el propósito de ejecutar un golpe de Estado interno para derrocar a Maduro.
- Involucrados de la oposición: El testimonio indica que Saab insistió en incluir dentro de la supuesta red conspirativa a figuras de la oposición venezolana, específicamente a los dirigentes Leopoldo López y Julio Borges.
- Doble propósito: Samark López explicó ante el juez que las presiones tenían dos metas claras: apartar del camino político a aquellos liderazgos que significaran un obstáculo para el sostenimiento del poder y, en otros casos, utilizar el material audiovisual para extorsionar a empresarios y periodistas.
Denuncias de tortura en los tribunales
A la par de estos señalamientos sobre la fabricación de pruebas falsas, el empresario reiteró ante la corte haber sido víctima de tratos crueles, inhumanos y degradantes, detallando las torturas que presuntamente sufrió a manos del propio exfiscal general durante su tiempo de reclusión.
Hasta el momento del cierre de esta edición, las autoridades judiciales presentes en el Palacio de Justicia no han emitido ningún tipo de pronunciamiento institucional o aclaratoria formal respecto a las graves acusaciones vertidas por el procesado en el desarrollo de la sesión.
«La estrategia de Saab tenía dos objetivos: quitarlos del medio en caso de ser obstáculos para su sostenimiento en el poder y, en otros casos, extorsionarlos», detalló Samark López en su declaración judicial. Esto, según la versión del exfiscal Zair Mundaray.
Reporte: Información vía @eldiariovenezuela y Monitoreamos
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