En un giro histórico que marca el punto más alto de acercamiento entre Washington y Caracas en la era post-Maduro, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, agradeció públicamente este miércoles al mandatario estadounidense, Donald Trump, por el levantamiento de las sanciones personales que pesaban en su contra desde hace casi ocho años.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) eliminó a Rodríguez de la Lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN), permitiéndole retomar el control de bienes y realizar negocios con ciudadanos de EE. UU. “Es un paso en la dirección de la normalización y fortalecimiento de las relaciones entre nuestros países”, expresó la mandataria a través de sus redes sociales.
De «objetivo de la DEA» a interlocutora clave
La medida de la administración Trump subraya el carácter político de la remoción. Cabe recordar que, desde 2022, Rodríguez había sido catalogada como objetivo prioritario por la DEA en investigaciones relacionadas con narcotráfico y oro. Sin embargo, tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el panorama ha cambiado drásticamente:
- 30 de enero: Primera llamada directa entre Trump, Marco Rubio y Rodríguez.
- 12 de marzo: Reconocimiento formal de EE. UU. como única jefa de Estado capaz de actuar por Venezuela.
- 26 de marzo: Participación de la presidenta en un foro de inversores en Miami, prometiendo seguridad jurídica para el capital extranjero.
Una relación transaccional y frágil
A pesar del agradecimiento y los elogios públicos de Trump —quien afirmó en Truth Social que Rodríguez está haciendo un «gran trabajo»—, la relación se mantiene bajo una tensa calma. Reportes recientes sugieren que Estados Unidos mantiene en reserva acusaciones por corrupción y lavado de dinero, lo que refleja la naturaleza transaccional del vínculo bilateral.
Por su parte, Rodríguez ha aprovechado este gesto personal para pedir el levantamiento de las sanciones generales que afectan la economía del país, apostando por una «agenda de cooperación efectiva» que permita la recuperación de la industria petrolera y minera bajo el nuevo esquema de apertura al capital privado.
«Confío en que este avance abra el camino al levantamiento de las sanciones vigentes sobre nuestra nación», sentenció la presidenta encargada.
ARAGUA PRESS