Francia e Italia manifestaron este miércoles sus reticencias frente al esperado acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el bloque sudamericano Mercosur, complicando un proceso de negociación que lleva más de dos décadas y que podría concretarse en los próximos días.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió que su país retirará su apoyo al pacto si éste no se firma “ahora” y que “no habrá más acuerdos” con la UE mientras él sea presidente, en medio de la cumbre semestral del Mercosur prevista para este sábado en la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu.
Lula sostuvo que Brasil ya “cedió en todo lo que diplomáticamente era posible” y expresó su frustración por la resistencia de algunos países europeos, señalando específicamente a Francia por las preocupaciones de sus agricultores y a Italia por otras objeciones.
Desde París, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha declarado que su país se opondrá “muy firmemente” a la imposición del pacto si las instituciones europeas intentan forzarlo sin las condiciones que considera necesarias, especialmente en lo relativo a protecciones para los agricultores y controles más estrictos de importaciones.
Por su parte, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó de “prematuro” firmar el acuerdo comercial en las circunstancias actuales, argumentando que aún no se han implementado completamente las medidas adicionales de salvaguarda para el sector agrícola europeo y que es necesario discutirlas más a fondo con los agricultores y sectores productivos antes de avanzar.
Tanto Italia como Francia han pedido que la polémica firma del pacto se postergue hasta 2026, destacando que, aunque apoyan la apertura comercial, deben garantizar condiciones justas para sus economías locales.
La aprobación del acuerdo requiere el respaldo de una mayoría cualificada de los Estados miembros de la UE, algo que ahora se ve en duda ante la resistencia de estos países clave. El pacto, negociado durante más de 25 años, busca eliminar aranceles entre Europa y los países del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— y fortalecer las relaciones comerciales transatlánticas.
Analistas internacionales señalan que un fracaso en la aprobación del acuerdo no solo afectaría las relaciones entre la UE y los países del Mercosur, sino que también tendría implicaciones económicas y geopolíticas más amplias, en un momento en que las tensiones comerciales globales están en alza y las alianzas estratégicas cobran mayor importancia.
ARAGUA PRESS / AGENCIAS